Quieren acercarse los niños?

Hoy medito en el valor de las experiencias que tienen los niños con Dios porque en estos días alguien puso en duda lo genuino de una conversión a Cristo en una edad muy corta.  Meditar nos hace no despreciar los comentarios que hacen otros inmediatamente, nos hace analizar, cuestionar el comentario y nuestro punto de vista también. Al meditar podemos encontrar que estábamos equivocados o que definitivamente no tenemos dudas de lo que creemos o también podriamos descubrir algunas otras profundidades.  Para mi es extremadamente necesario meditar en este tema porque actualmente una de las áreas a la que le estoy dedicando tiempo y esfuerzo, es a la enseñanza bíblica de niños desde 4 años a 12 años.

El punto de partida del cuestionamiento de esta persona, radicaba en la necesidad de tener una experiencia en la adultez, a una decisión en la etapa adulta al parecer luego de percatarse que se estaba andando en malos caminos o lejos de Dios. Por algún tiempo, pensé igual. Tenía la idea de que los niños criados en el evangelio no experimentarían la conversión genuina si no conocían el mundo y eran rescatados de él.  Entiendo que personas como yo, que no conocieron a Dios en su niñez, puedan llegar a pensar así. En cierta medida, me parece una forma de darle más valor a nuestra experiencia que a la de otros. En mi caso particular,  por el gozo y la seguridad de que yo había sido salvada y por el deseo de que otros pudieran experimentar eso.  Sin darme cuenta de que Dios tiene innumerables maneras de tratar con innumerables personas radicalmente diferentes.  Definitivamente, al que mucho se le perdona mucho ama (Lucas 7:46-48), que grande el reconocimiento de que necesitamos el perdón de Dios y que bienaventuranza tiene el que no anduvo en camino de pecadores (Salmo 1).  Por lo que ahora pienso, que no hay necesidad alguna de alejarse de Dios o vivir en mundanalidad para experimentar el perdón de Dios y la salvación.

En lo que sí estoy de acuerdo es que la primera experiencia de conversión de un ser humano, independientemente si es niño o adulto, no es ni debe ser la única experiencia que nos acerca a Dios.  La primera experiencia, es sin restarle importancia, simplemente eso: la primera experiencia. Todo cristiano pasa la vida decidiendo acción tras acción hacer la voluntad de Dios y a medida que nuestra relación (intimidad) con Dios aumenta, no sólo tendremos que hacer la voluntad de Dios sino que vamos a querer hacerla (Foster RJ).  Así, que pienso que todo niño que se convierte a una edad muy temprana debe continuar teniendo experiencias de desición por Cristo a lo largo de su vida. Definitivamente, va a necesitar modelos y determinación para poder ir tomando esas decisiones.

En esta meditación recordé algunos eventos. El primero de ellos, fue durante mi niñez, la cual no pasé en un ambiente Cristocéntrico. No estaba todavía en edad escolar, por lo que me imagino que tenía aproximadamente 4 años.  Pero deseaba acercarme a Dios, así que corrí deprisa a un monte detrás de la casa. Me puse una sábana en la cabeza porque era lo que había visto en las pinturas que representaban mujeres cerca de Jesús y le dije a Dios que quería verlo. Como estaba cayendo la tarde los colores del cielo estaban cambiando y me asusté y corrí más de prisa en dirección a mi casa.

El segundo evento fue en un retiro de teens que planifiqué junto a mi esposo y al que asistió un chico de 8 años de la comunidad. A los teens de la iglesia, el pastor les estaba dando una clase de bautismo pero en la misma también estuvieron todos los chicos que participaban del retiro.  Al finalizar explicó el plan de salvación e hizo un llamado pero nadie tomó la decisión.  Al concluir, el niño de 8 años envió a otro muchacho a preguntarme sobre que involucraba tomar ésta decisión. Hablé con él y  le dije que se fuera a un rincón y le pidiera a Dios que le hablara. Observé al niño a lo lejos y me empecé a inquietar al ver que  tardaba mucho por lo que me acerqué. Lo encontré llorando, le pregunté que le sucedía y me respondió que Dios le había hablado. Luego hizo pública profesión de fe, esa misma noche.

Entiendo que los niños quieren acercarse a Dios, puede que algunos de ellos no lo sepan.  Ellos necesitan guianza para entender que su anhelo es estar cerca de El.  Los niños son personas y las personas desean llenar el vacío que tienen en su interior, algunos logran entender su necesidad de Dios y otros se pasan intentando llenar ese vacío con diferentes cosas.  Por mi parte, deseo que cuando tenga mis hijos, ellos tengan un acercamiento a Dios en su niñez (y mientras más temprano mejor) que los transfome y les de hambre de continuar buscando Su presencia a lo largo de su vida.  Ayúdame Dios, a ser un buen ejemplo.

1 Response to “Quieren acercarse los niños?”


  1. 1 Profa. Elizabeth Vargas 8 febrero, 2012 a las 6:19 PM

    Excelente escrito, los niños quieren y necesitan acercarse a Dios, pero es nuestra responsabilidad ser el canal que los conduzca a su presencia. Bendiciones!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: